Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Mi hija tiene flujo ¿Qué puede ser?

Por la Dra. Carmen Mantellini 

Frecuentemente en consulta acuden adolescentes que presentan flujo genital, y las madres se angustian pensando en que puede ser algo malo.

Intentaré explicar cuáles son las causas más frecuentes.

Por lo general en niñas y adolescentes que no se han desarrollado, puede presentarse flujo blanquecino que no pica o huele mal. El flujo es un signo de estímulo hormonal cuando no hay infección activa, por lo que dependiendo de la edad y otros hallazgos al examen clínico nos ayuda a predecir si va a ocurrir un desarrollo antes de lo esperado, o si por el contrario el desarrollo está por ocurrir. Según algunos autores, el flujo aparece alrededor de unos seis meses antes de la primera menstruación.

El síntoma más frecuente en niñas es la picazón o molestia, acompañado en muchas ocasiones de rascado intenso. En estos casos rara vez se acompaña de flujo genital, pero suele ser muy molestoso y pudiera afectar el sueño y por ende el rendimiento en las actividades cotidianas. La causa más frecuente, en casi 8 de cada 10 casos, son las llamadas vulvovaginitis inespecíficas, ligadas a malos hábitos de limpieza comunes a esas edades.

En estos casos, aprovechamos la consulta para educar a la niña, adolescente y a su familia en la correcta manera de limpiarse cada vez que va al baño, esto es, de adelante hacia atrás; de no abusar de los lavados y revisamos además el tipo de detergente que utiliza para el aseo de la ropa íntima.

Cuando aún no ha ocurrido el desarrollo, la vulva infantil no cuenta con la protección del vello ni del paquete de grasa vulvar que la protege, por lo que la hace más vulnerable para inflamarse.

Ahora bien, si la adolescente ya se ha desarrollado, ya está bajo los efectos de las hormonas femeninas que van a producir flujo como respuesta al estímulo. Este flujo por lo general no mancha, no pica, ni huele mal, pero por los ciclos menstruales irregulares y estos cambios hormonales tempranos, puede ser vulnerable a la infección por cándida, un hongo que habita en nosotras y que sobre crecer por estos cambios. También son frecuentes las vaginosis, secundarias igualmente a los cambios hormonales.

En todos los casos es importante consultar, en primer lugar para esclarecer si es efectivamente una infección vaginal o quizás una inflamación de la piel vulvar, en cuyo caso el tratamiento cambia radicalmente. Por otra parte la consulta nos permite educar y reforzar hábitos correctos de limpieza y aseo genital, en una edad perfecta para continuarlos a lo largo de la vida.

Para conocer más de este tema puede visitar mis redes Twitter/Instagram @dramantellini.

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en Línea
Ver todos los comentarios

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados